Presencia azul
ubicada en el paso, en la casa.
Genio infranqueable,
picardía desmesurada.
Extraño tu manera extraña,
tu voz tronante,
tu ser siempre noble
ubicado en el paso, en la casa
Miro tu rincón …más ya no estás...
¡Dios como me faltas!
Tu ausencia me entristece
y me da rabia.
Acompaño a la multitud,
doloridos de alguien que se marcha,
y siento necesidad de visitarte,
de hablarte como antes te hablaba,
allí en la quietud del campo santo...
allí donde tu última casa.
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