martes, 6 de septiembre de 2011

Pedro cuatro ojos

A los diez años a Pedro no le gustaba ser diferente, era bajito, gordo y tenia gafas. Los niños de su clase se reían de él, porque ademas sacaba buenas notas, pero lo peor de todo, de lo que más se burlaban sus compañeros de clase, era porque a Pedro le gustaba leer. Si, él prefería sentarse a leer un libro de aventuras y ser un pirata navegando por los confines de los mares, o viajar a la luna en un cohete espacial atravesando las nubes a gran velocidad, o quizás ser un espadachín y luchar contra los enemigos del rey, antes que ir con los demás niños a jugar al fútbol, o las cogidas o a cualquiera de esos juegos que a él siempre le habían parecido tan aburridos. Pero..... la verdad era que no le gustaba que se burlaran de él, y decidió que eso tenia que cambiar, pero …. ¿como? No se le ocurría nada que en realidad sirviera, ya había intentado jugar a esos juegos con sus compañeros y para lo único que habían servido era para que se burlaran aun mas de él. Una vez le dijeron que se estuviera firme y absolutamente quieto mientras ellos jugaban al fútbol, y así lo utilizaron como el poste de una de las porterías, aunque ni para eso servía porque se agachaba o se apartaba siempre que el balón venia hacia él. Si jugaban al escondite, siempre se buscaba el mejor escondrijo, tan bueno que nunca lo encontraban y se pasaban las horas escondido, y eso …........ era muy aburrido.

(fragmento del cuento "Pedro cuatro ojos")

1 comentario:

  1. Me muero por saber qué le pasa al pobre Pedrito...todos hemos sido en algún momento, un poquito cuatro ojos; espero que la historia tenga un final feliz, pero, conociéndote, seguro que me sorprendes.

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