- ... Y recordad: No por mucho madrugar, amanece más temprano.
- ¡Señorita! El otro día el Sol madrugó más temprano. Los rayos del Sol me despertaron a las tres de la mañana y en casa estuvimos desayunando a las tres y cuarto.
- Uhm... ¿Qué hora tienes en tu reloj?
- Son las seis de la mañana.
- Deberías adelantar tu reloj cinco horas.
- Ah, vale.
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